Para que la Unión Europea sea realmente representativa, los Estados miembros de la UE (representados en el Consejo) y los representantes directamente elegidos por el pueblo en el Parlamento Europeo deben tener voces de igual valor en el proceso legislativo de la UE. Así pues, proponemos un sistema simplificado en el que las decisiones acerca de todas las legislaciones europeas sean tomadas mediante un sistema de co-decisión ponderada, con una votación por mayoría cualificada en el Consejo y por mayoría simple en el Parlamento.